Carlos Cantón Zetina

Parece un episodio de la saga Piratas del Caribe, con su truculento capitán Jack Sparrow listo para embestir al enemigo. ¡Al abordaje!.

La nueva empresa naviera en Quintana Roo, que cubre la ruta marítima entre Cozumel y Playa del Carmen, surgió el 16 de febrero en medio de una sospechosa historia de artificios políticos y un rosario de dudas que bien harían en disipar los gobiernos federal y estatal.

Es un negociazo familiar con padrinos de lujo, Enrique Peña Nieto a la cabeza, en un probable conflicto de intereses, uno más que protagonizaría el Presidente.

Su facturación será de más de 500 millones de pesos al año, pues se calcula que unos 2 millones de pasajeros cruzan los 18 kilómetros que separa a ambos polos turísticos, de los más importantes en el país. (Cozumel es el principal destino de cruceros en el mundo, de ahí es originario el gobernador priista Roberto Borge Angulo).

Apenas en diciembre, Ramón Humberto Escalante Cervera, noveno regidor del ayuntamiento cozumeleño, advirtió que podría haber conflicto de intereses con la creación de esa tercera naviera.

Al menos desde 2009 empezó el cabildeo para la puesta en marcha de la línea marítima, pero el gobierno panista de Felipe Calderón Hinojosa le negó sistemáticamente los permisos correspondientes, por diversas irregularidades.

Ahora, la administración priista de Peña Nieto dio el visto bueno. Es una “decisión de la Federación” (aprobar la naviera), dijo Guillermo Ruiz de Teresa, coordinador general de Puertos y Marina Mercante, de la SCT federal. De repente ya no hay anomalía alguna. EPN está embarcado…

Para empezar debiera aclararse si a los capitanes de “Barcos del Caribe” (nombre comercial de la nueva empresa) se les perdonará el pago de impuestos.

Desde 2009 en que empezó el cabildeo para crear la línea marítima, aunque con otros nombres como el de “Isla de la Paz” y “Naviera Turística de Quintana Roo”, trascendió que el grupo político-empresarial que la timonea solicitó que le cedieran al gobierno local un muelle de cabotaje que administraba la SCT, y así evitar el pago del gravamen sobre uso de puertos.

El gobernador, promotor

Sólo así, libres de tal impuesto, se explicaría que “Barcos del Caribe” aplique tarifas mucho más bajas que las otras dos navieras. Éstas cobran 126 pesos el viaje sencillo mientras que la nueva únicamente 60 pesos y ofrecerá diariamente 10 viajes redondos.

¿Realmente el muelle fue desincorporado de la SCT y traspasado a las autoridades de Quintana Roo?. Y si así es, ¿por qué motivo?.

Con el abatimiento de pasajes borrarían del mapa a las otras dos empresas (Molina-Aviomar y Ultramar) que operan actualmente, y no por la competencia en igualdad de circunstancias. Entonces sí se creará un gran monopolio, y con toda la fuerza del poder estatal.

Otro punto a aclarar: ¿los reales dueños de “Barcos Caribe” son parientes del ex gobernador priista Félix González Canto y del actual mandatario Borge, como se ha mencionado desde hace años?.

El 17 de marzo de 2010, el periodista Alberto Barranco Chavarría publicó en su columna “Empresa” del diario El Universal (el título, “Góber Marino”) que familiares cercanos a Borge eran socios de “la firma llevaría la razón social Naviera Turística de Quintana Roo”, antecedente de “Barcos Caribe”. Coincidente fue la afirmación, el 27 de abril de ese año, del analista financiero Gabriel Rodríguez, de Info-Transportes, quien añadió a otro socio: el veracruzano Saúl Muñoz.

El pasado lunes 16, en Cozumel, Borge junto con Ruiz de Teresa, formalmente echaron a andar la tercera naviera que pertenece al consorcio Impulsora Marítima de Quintana Roo y el Caribe S. A de C. V. y que opera con dos barcos ya usados: Caribe I y Caribe II.

Los anuncios previos al lanzamiento siempre corrieron a cargo de Ercé Barrón Barrera, actual director de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (API), una empresa concesionada por el gobierno federal en agosto de 1994 al estatal; su consejo de administración lo preside el Ejecutivo local.

Barrón Barrera tiene sello priista: fue Tesorero General del estado con González Canto y ratificado en ese puesto por Borge al asumir en abril 2011.

Juan Carlos González Hernández, ex alcalde de Cozumel y ex secretario estatal de Turismo, primo de González Canto, fue siempre “vocero” de la tercera naviera.
Borge no sólo presidió la inauguración sino que, al día siguiente, martes 17, subió a YouTube un video que es una clara promoción a la empresa.

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